Equipo Minero

Q1 2017

Equipo Minero continuara presentando la muy respetada editorial que ha ganado admiradores de toda la industria minera Latinoamericana.

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E stabilidad de Taludes 10 w w w . e q u i p o - m i n e r o . c o m Aunque alguien pudiese haber pensado lo contrario, pero el hecho de que la última vez que Equipo Minero entregó una revisión en profundidad de los sistemas de monitoreo de las paredes de un rajo, fue pura coinci- dencia cuando ocurrió poco después la fal- la masiva de paredes en Bingham Canyon del 10 de abril. La empresa estaba prepa- rada para el deslizamiento, la mayoría de los equipos principales fueron retirados y nadie salió herido. Si los sistemas adecua- dos de monitoreo no hubiesen estado en su lugar, las consecuencias habrían sido inimaginables. Afortunadamente, las fallas de paredes de esa magnitud son raros, aunque existen pequeños eventos emanados del movi- miento de la masa rocosa en discontinui- dades localizadas, los cuales se producen con bastante regularidad. De ahí la necesi- dad de contar con sistemas de monitoreo cada vez más sof isticados que utilizan técnicas de escaneo óptico, vía radar y mi- crosísmico para comprobar si la estabilidad de las paredes y los bancos se ha compro- metido de algún modo a lo largo del tiempo. Un Desafío para Toda la Industria Una red de arrastre rápida de internet puede ilustrar la frecuencia con que las minas de superf icie se ven afectadas por las fallas de pared, aunque la mayoría no son tan graves como el evento de Bingham Canyon. En marzo, la f ilial Katanga Mining de Glencore informó el colapso de una pared en su rajo abierto KOV en la Repúbli- ca Democrática del Congo (RDC). Aunque la producción de mineral fue suspendida allí por razones económicas en septiembre del año pasado, la empresa estaba mante- niendo su programa de desagüe del rajo; la falla de la pared dejó siete personas muer- tas y dañó la infraestructura de desagüe. Otro ejemplo reciente ocurrió en la mina de cobre Ok Tedi en Papua Nueva Guinea. En junio de 2015, una falla de pared produjo una gran cantidad de escombros que se de- slizaron hasta el fondo del rajo. El CEO Pe- ter Graham de Ok Tedi Mining Ltd. informó más tarde a los medios de comunicación en Australia que el desprendimiento de rocas había dañado una excavadora hidráulica y restringió el acceso a algunos minerales de mayor ley. Y esta no era la primera vez que Ok Tedi había experimentado la inestabilidad de la pared. Según lo explicado en un artícu- lo publicado en junio de 2015 en el Boletín de AusIMM por Robert Parker y co-autores, el ambiente de alta pluviosidad en el que se ubica la mina produjo la formación de grandes simas relacionadas con la erosión producto de fallas menores de rocas y ta- ludes ocurridas previamente. Al medir hasta 240 m de altura y 220 m de ancho, el control del crecimiento de estas simas ha requerido importantes aportes de ingeniería. Según lo señalado por los autores, "las medidas correctivas incluyeron un sof isti- cado monitoreo de suelos, la creación de nuevas rampas de acceso hasta el frente del talud, la construcción de nuevos desagües para la desviación de la escorrentería super- f icial del agua lejos del área geográf ica de las simas, la estabilización del suelo y el desagüe de la cresta, base y frente de talud de la sima. "Toda esta actividad correctiva tuvo que ser acomodada dentro del marco de traba- jo diario de otras actividades mineras a rajo abierto y terminada en condiciones climáti- cas a menudo extremadamente malas," agregaron. El desafío continúa: la falla local- izada de una pared en la mina ocurrida en marzo, costó la vida de un trabajador. Tampoco es el caso que las minas de metales son especialmente susceptibles a las fallas de pared. Las minas de carbón de superficie ofrecen su propia lista de in- cidentes en paredes verticales, a menudo asociados con la interacción de discon- tinuidades que son esencialmente lechos de roca estéril más débiles, junto con la presión de las aguas subterráneas in-situ. Incluso la NASA registró los resultados en su sitio Earth Observatory, con una imagen de los derrumbes del 2011 ocurridos en la mina de lignito Çöllolar en Turquía central. Las fallas de las paredes, ocurridas con apenas cuatro días de diferencia en lados opuestos del rajo, habrían inundado cerca La Búsqueda de Suelos Sólidos El monitoreo continuo de la estabilidad de las paredes de las minas a rajo abierto se está convirtiendo en la norma, especialmente con el aumento de la profundidad del rajo Por Simon Walker, Editor Europeo Foto de la NASA de las fallas de las paredes de la mina de lignit , las cuales ocurrieron el 2011. La principal falla ocurrida al noreste del rajo fue la segunda en una semana; la zona de la falla se extendió cerca de 350 m más allá del perímetro del rajo existente. Kislaköy, al lado derecho de la imagen, según se informó sufrió una falla de pared del rajo en el 2006.

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